Este 11 de Abril del 2021, San Miguel enfrenta una interesante disputa electoral del territorio, hay cinco candidatos y una candidata, donde se destacan tres figuras políticas, laprimera es Erika Martínez (concejala), que va por el Frente Amplio, única mujer en disputar el sillón municipal, David Navarro (concejal) que va por la Unidad por el Apruebo, nombre de la coalición de partidos ligados a la Ex “Nueva Mayoría” (DC, PS, PRSD, PPD, PRO y Ciudadano), y por último, por la coalición de la derecha, Chile Vamos, Luis Sanhueza, el ganador de las elecciones del 2016 y actual alcalde en ejercicio de San Miguel.

Luis Sanhueza, concejal por dos periodos y militante de Renovación Nacional, en el 2016 se presentaba como la carta de la derecha para sacar del sillón municipal a Julio Palestro (Partido Socialista, Nueva Mayoría) quien ya llevaba tres periodos de alcalde en la comuna, también se presenta en dicha elección, un joven Andrés Diban (Revolución Democrática) de la naciente y pujante coalición del Frente Amplio, entre ellos (más otros candidatos) se disputaría la elección entre el cambio o la continuidad.

Se dice para algunos analistas cercanos al “establishment” que la victoria de Luis Sanhueza reflejaba el cansancio del modelo de gobernanza clientelista de la “Dinastía Palestro”, tantos años de gestión de la Concertación había generado grietas en el electorado, mientras que para analistas más “outsiders”, la aparición del Frente Amplio, como una renovación política de la centro izquierda, mermo el bastión electoral de la Nueva Mayoría ergo el intento de re elección de Julio Palestro, entregándole el sillón municipal a la derecha.

Luego del champagne y los abrazos, toco gobernar una comuna con una dicotomía particular, la necesidad de un cambio en la gestión y la costumbre clientelar entre la población, a esto se le fue sumando el crecimiento del descontento frente a la expansión inmobiliaria en la comuna, con planos reguladores deficientes, donde la gestión de Palestro poco o nada intento detener y un problema de percepción de inseguridad ante el cuestionable desempeño de la institución encargada de la seguridad en la comuna

Sin duda, no se le puede atribuir a Sanhueza las problemáticas escondidas bajo la alfombra que acarreaban la gestión anterior, pero si se le puede enrostrar que en su gestión, teniendo la oportunidad de barrer, decidió sacudir el polvo, una gestión gatopardista, que poco y nada cambio la situación en San Miguel, pronto los problemas de otros, se volvieron propios, pero su mayor error estaría en la pésima gestión de esta dicotomía, entre la nueva gestión con prácticas antiguas, ya que, su renovación no cambio nada y tampoco siguió el modelo clientelar de Palestro, su falta de llegada en terreno con el trabajo comunicacional y político que conlleva realizar dichas actividades, genero un abismo importante en la población, llegando a ser popular el dicho de que San Miguel no tenía alcalde.

Sin embargo, a pesar de esta baja popularidad, se lanza a la reelección en la comuna este 11 de abril, se dicen rumores que incluso, no deseaba disputar esta elección, pero los objetivos partidarios así lo demandaban para no dañar el resto de los objetivos electorales de Chile Vamos. Si bien aún no inicia su campaña oficial, ha recibido el apoyo de su partido con rostros como Mario Desbordes (precandidato presidencial) y el respaldo comunicacional para sus acciones en prensa como el intento de sumar apoyo por las torres que se intentan construir en Ciudad el Niño, nuevas medidas de seguridad con Drones ante los asaltos recientes y el fallido recurso impuesto al Metro de Santiago por las medidas sanitarias ante el Covid-19.

Medidas comunicacionales rimbombantes pero que siguen siendo mucho ruido y pocas nueces, en cuatro años San Miguel ha vivido olas de asaltos importantes, los drones ayudan, pero ¿subsanan el problema de la inseguridad arrastrado en su gestión?, el impulso en medidas contra las torres de la Ciudad del Niño se suma a una serie de acciones inefectivas para detener la expansión inmobiliaria heredada ¿servirá gritar ahora esta situación que no se abordó en cuatro años? y las medidas sanitarias del metro, ¿no parece un intento desesperado de aparecer en los medios tradicionales? Cabe recordar la puesta de escena fallida en mayo del 2020 en plena pandemia, donde fue ampliamente criticado por hacer un espectáculo ante la necesidad inminente, unas decenas de personas en un pasillo para lograr una foto entregando una caja de alimentos junto a la primera dama, quizás ahí se pudo impulsar una medida sanitaria.

A pesar de lo anterior, Luis Sanhueza concentra una importante cantidad de votos de la centro derecha, votos que pase lo que pase votaran por él, ahí radica su oportunidad electoral ante la cantidad de candidatos y candidata al sillón municipal, electorado que destacara una de las medidas más efectivas de su gestión y al mismo tiempo controversial, las luminarias, que han ayudado enormemente a la sensación de seguridad en la comuna, pero a su vez, se rumorea posibles intervenciones indebidas en la licitación de la empresa ya acusada de corrupción en otros municipios, ITELCOM.

Pero lo que verdaderamente necesita San Miguel, es que quien obtenga el cargo, esté en terreno, con su gente y no gestione la comuna sentado desde el municipio, de lo contrario en cuatro años más, también buscara tapar su ausencia territorial con portadas en la prensa, por lo que nuevamente los y las san miguelinas este 11 de abril, tienen en la oferta electoral la oportunidad de elegir entre la continuidad o cambio.

Foto: Archivo el Mostrador

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