El Proyecto San Isidro se ubica en la Comuna de Quilicura y consta de una planta de tratamiento de aguas servidas para un proyecto inmobiliario. La preocupación de los vecinos son los impactos negativos en cuanto a malos olores, y la posible afectación del humedal O´higgins y San Luis que juntos abarcan unas 479 hectáres y que se encuentran en proceso de reconocimiento por parte del Ministerio de Medio Ambiente, para su protección por la ley 21.202 como humedales urbanos. Esto se debe a las descarga de aguas cloradas proyectadas sobre el Estero Las Cruces, principal cauce natural que aporta a los humedales en cuestión.

Un joven investigador de la comuna de Quilicura Rodrigo Vallejos, integrante de Resistencia Socio Ambiental Quilicura, una organización que lucha por preservar los humedales, realizó una importante investigación acerca del peligro en que se encuentran los humedales de esta comuna producto de un proyecto de Aguas Servidas a cargo de la empresa San Isidro.

Esta nueva amenaza ambiental que acecha a la comuna de Qulicura de más de 210.000 habitantes,  tiene su historia en el 29 de enero donde la dirección regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) a cargo de Andelka Vrsalovic, resolvió a favor de ingresar el proyecto “Solución transitoria para la provisión de los servicios de tratamiento y disposición de Aguas Servidas» el cual había sido presentado el 9 de marzo del 2020 a través de una consulta de pertinencia a nombre de Claudia Angélica Fuentes Alegría, representante legal de la Empresa de Servicios Sanitarios San Isidro S.A (ESSSI S.A). Aceptando de esta forma el ingreso del segundo proyecto, sin tener que ser sometido al proceso de evaluación de impacto ambiental y así evitando la participación de la ciudadanía.

El Proyecto

Las plantas de tratamiento de aguas servidas desarrollan una serie de procesos físicos, químicos y biológicos que tienen como objetivo eliminar los contaminantes de aguas residuales, tanto de uso doméstico, como de uso industrial.

Aguas San Isidro se dedica a este rubro, no con muy buenos antecedentes, ya que en el año 2019 más de 500 familias de Labranza (Región de la Araucanía) denunciaban una “lluvia de caca” que surgía desde las instalaciones de San Isidro, ensuciando las viviendas, ropas y alimentos de los vecinos del sector. También en este mismo año, el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia dictó orden de arresto contra la representante legal de la empresa, María Tagle, por el incumplimiento de dos resoluciones judiciales que obligaban a la empresa a paralizar las descargas irregulares en un estero del Río Trapén, en Puerto Montt.

 Esta es la empresa que nuevamente amenaza a Quilicura, con un proyecto que contempla la   construcción, habilitación y operación de una planta de tratamiento de aguas servidas, que tiene como   objetivo entregar servicios sanitarios para la concesión en parcelas de la comuna para atender a 2.490   futuros habitantes del proyecto inmobiliario Loteo Lo Cruzat.

 

 El Proyecto Inmobiliario

 Este proyecto inmobiliario no contempla la conexión con las redes recolectoras de aguas de servidas   de Aguas Andinas, sino que un ducto de descarga de aproximadamente 205 metros, desde la planta hasta la ribera del Estero Las Cruces, para tratar 150 litros de agua por habitante al día. Esto debido a que Aguas Andinas S.A desistió de su postulación a la concesión otorgada por el MOP, ya que no podía ofrecer un nivel de tarifa similar a la ofrecida por San Isidro, la cual ofreció un 20% de descuento respecto de la tarifa estándar manejada por Aguas Andinas.

San Isidro tiene como finalidad, entregar servicios sanitarios al proyecto inmobiliario Loteo lo Cruzat, el cual se encuentra a cargo de la Inmobiliaria Nueva Quilicura Limitada, sociedad que se constituyó en 2017, resultado de la fusión de la Inmobiliaria Don Benjamín Limitada (a cargo de José Martín Blanco García), Inmobiliaria Parque Estero Las Cruces (a cargo de Pedro Pablo Pizarro Valenzuela) y Andrés Rosselot Tellez.

 San Isidro tiene derechos de usos derivados de un contrato de arrendamiento vigente con la   Inmobiliaria Don Benjamín Limitada, derechos que son suficientes para satisfacer la demanda del   servicio requerido, lo que explicaría que hoy sea esta y no otra la empresa encargada de prestar los   servicios sanitarios para el Loteo Lo Cruzat.

 El proyecto Loteo Lo Cruzat cuenta con una inversión de 250 millones de dólares para la   construcción  y urbanización de 2.599 viviendas, de las cuales 230 son viviendas sociales, 1.597   corresponden a económicas y 772 a departamentos. Se construirá en 5 etapas y 10 sub-etapas las cuales se desarrollarán en 15 años. Este proyecto inmobiliario se viene planeando desde el año 2005, cuando Pedro Pablo Pizarro y otros socios adquirieron el terreno que se encuentra al norte de la comuna.

En esos años los terrenos estaban considerados como zona rural, lo cual cambió en el año 2013 con la modificación del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS100) que transformo esta zona rural en zona urbanizable condicionada, permitiendo así que estos empresarios inmobiliarios pudieran presentar su plan maestro ante el SEA el 16 de agosto del 2018 del cual desistieron, para presentar nuevamente el proyecto el 7 de marzo del 2019.

Loteo Lo Cruzat se encuentra paralizado, hasta que se ejecuten las obras de la planta de aguas servidas de San Isidro, ya que, en la legislación chilena, el servicio sanitario es un requisito mínimo para la ejecución de proyectos inmobiliarios.

Los posibles impactos en Quilicura

El proyecto de San Isidro representa una amenaza para la calidad de vida de los vecinos de Quilicura, que ya se encuentran saturados de problemáticas ambientales debido a la cercanía del cordón industrial más grande de la Región Metropolitana.

Uno de los principales factores que preocupa a los vecinos, son los malos olores que podría generar esta planta, ya que, en proceso de tratamiento de lodos, las fecas son depositadas en piscinas donde son sometidas a un proceso microbiano para reducir la humedad de éstas. Proceso en el cual inevitablemente se emiten malos olores, los cuales podrían afectar a las casas cercanas y al colegio que se encuentra próximo al lugar.

Otro peligro inminente, puede ser provocado por la descarga de las aguas cloradas al Estero Las Cruces, principal cauce natural que alimenta las 479 hectáreas del humedal de Quilicura, el cual se encuentra en proceso de reconocimiento por el Ministerio del Medio Ambiente, para su protección por la ley 21.202 como humedal urbano. La acción del cloro afectaría la microflora y fauna, como a toda la cadena de biodiversidad mayor del Estero, el cual en la actualidad ya está bastante dañado, debido a la descarga de desechos industriales, rellenos y microbasurales que han degradado de forma considerable este cauce natural.

Otro factor para tener en consideración es que el entorno del Estero Las Cruces es una zona con riesgo de inundación, por lo que la actualidad se encuentra en proceso de reformulación del diseño de su canalización, proyecto que está siendo desarrollado por la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), la cual licitó a la empresa Arrau Ingeniería SPA para la ejecución de este proyecto. Este factor no fue tomado en consideración por la resolución del SEA, lo cual es grave, debido a que la DOH y la empresa tuvieron que haber sido consultados, ya que son los titulares de los trabajos a realizar en el Estero las Cruces.

 

Las acciones legales

Hasta el día de hoy, la comunidad ya se ha presentado 5 acciones legales en contra de lo que denominan «La Planta de Caca»; Tres recursos de reposición: uno presentado por el dirigente medioambiental de RSQ Marco Arellano, junto al abogado Nicolás Escobar; uno presentado por el abogado Eduardo Muñoz y el concejal Alejandro Martínez González; y uno presentado por la Municipalidad de Quilicura. Además se suman, 1 recurso de invalidación presentado por los abogados Andrés Vrankovic y Estaban Quiroz; y 1 recurso de protección presentado por la Municipalidad de Quilicura.

Rol de las organizaciones Sociales

Rol clave han jugado las organizaciones sociales, dentro de las cuales ha destacado Resistencia Socioambiental Quilicura (RSQ), la cual ha convocado a marchas, ha realizado conversatorios y ha expuesto la problemática tanto a la comunidad, como a las autoridades locales, por lo que el jueves 18 de febrero RSQ convocó a todos los concejales a una reunión en el Centro Cultural de Quilicura para que se comprometieran en serio contra de la Planta San Isidro, ya que según indican desde la organización, habían incumplido su rol fiscalizador al no enterarse, ni pronunciarse a tiempo de la consulta de pertinencia para el reingreso del proyecto que fue presentada el 9 de marzo del 2020. A esta reunión asistieron 5 concejales, ausentándose los concejales Dino Belmar, Alejandro Martínez Cuminao (ambos candidatos a la reelección de su puesto) y Mario Alvear Gilberto, candidato a la alcaldía, apoyado por Renovación Nacional, lo cual señalan que es preocupante, ya que estas autoridades han omitido los diversos problemas ambientales de la comuna, en la actualidad se encuentran realizando millonarias campañas, las que contaminan considerablemente el espacio urbano con un exceso de volantes y pancartas que se pueden encontrar en el piso, sin el debido cuidado que deberían tener estos candidatos.

Revisa acá la Investigación completa acerca del proyecto y sus impactos.

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