“Quién me ayudaría a desarmar tu historia antigua”

La mía escarba recuerdos en Estación Central, donde urdí mis primeros sueños jugando en el “Bota” (Vertedero de los años 70 y 80 ubicado al final de Las Rejas sur) con los y las amigas del pasaje Puyuhuapi donde vivían mis abuelos. Lanzarse por un cerro de tierra en un cartón, era ser Aladino con alas corrugadas y meterse en una llanta de camión para ver el mundo dando vueltas en libertad, era mágico como mi sonrisa.

“Y a pedazos volverte a conquistar”

Mis recuerdos de “La Borja” (Escuela particular N° 11 Francisco de Borja Echeverría – ubicada en esos años detrás del Hogar de Cristo) son latidos intensos. Entrar por el portón de “Chorrillos” con el saludo de Don Manuel o Don José me hacía sentir que era mi casa, que mis herman@s jugaban en el patio cantado con el Lucho, El Benja o la Ely (mis profes) y el padre Hurtado (Carlos) haciendo que la justicia fueran guantes y fotos.

“Una ciudad quiero tener para todos construida y que alimente a quien la quiera habitar”

Mis nuevas calles en Cumming con Alameda, llenaron mi ser de latidos intensos. La música, los encuentros, las clases, las lacrimógenas y los golpes intensos de este corazón que quería cambiarlo todo.

Luego de unos pasos llegué a Cumming con Catedral donde encontré los abrazos sinceros de quienes hasta hoy son parte de mis días.

“En mi ciudad murió un día
El sol de primavera
A mi ventana me fueron a avisar
Anda, toma tu guitarra
Tu voz será de todos los que un día
Tuvieron algo que contar”

La Micro, el metro y las largas caminatas por gusto o falta de plata para lograr el sustento poco atento. En esas caminatas el ritmo hacía que mi memoria detallara hasta las cornisas grises y blancas.

La guitarra compañera fue dejada un rato, mientras intentaba filosóficamente descubrir si era ella la culpable de las buenas amistades.

En las artes de enseñanzas anduve por Maipú, donde una hermosa experiencia llenó mi corazón con cada gesto de vuelta.

“Golpearé mil puertas preguntando por tus días, si responden aprenderé a cantar”

Hoy te miro desde el balcón de Cueto y a pesar de esta rejilla insignificante quisiera levantarme en vuelo para respirar tu alboroto.

En estos instantes mis recuerdos están a flor de piel, junto a las alegrías de lo que pude elegir vivir, junto a las penas de las injusticias y barbaries vividas junto a l@s  que sueñan y luchan.

Y hoy frente a la pantalla intentando expresar mi latiente esperanza de un presente que estalla en un mejor futuro.

“Canta, es mejor si vienes. Tu voz hace falta, quiero verte en mi ciudad”

UNA COMPOSICIÓN QUE VIAJA EN EL TIEMPO

«Santiago del nuevo extremo» grabaron su primer disco en 1980 llamado “A mi ciudad”, que es hasta hoy el de mayor popularidad del grupo. Canciones como «Simplemente», «Homenaje» o «A mi ciudad» fueron himnos de la época. En pleno estallido Luis Le-bert canta  “A mi ciudad” recorriendo las calles como signo de donde pertenecen sus primeros acordes e inspiración.

También otras voces e instrumentos hacen un homenaje a una composición de atesorable melodía y vicenciadas letras.

A mi ciudad, es la canción de la Película La Mirada Incendiada. Músicos Luis Le-Bert – Roberto Márquez – José Seves – Juan Carlos Maldonado – Camila Moreno – Javiera Parra – Ismael Oddo – Evelyn Cornejo – Camilo Le-Bert. Producción musical por Cristóbal Pérez (Pera Prezz ) & Misha Celis, Co producido por Juan Manuel Castillo Le-Bert, en Estudios Celis. Produce ZAPIKFILMS Marzo 2021

¿Qué nos contarías de tu ciudad?

 2,135 Total de visitas,  2 Visitas de hoy