Son más de 20 sociedades ubicadas en paraísos fiscales y territorios de baja tributación las que se vinculan a los negocios del grupo Luksic: Liechtenstein, Jersey, Luxemburgo y, hasta hace poco, Islas Vírgenes Británicas. Varias se conocen y han sido informadas públicamente, pero de un puñado de ellas nada se sabe y se conectan directamente con el patrimonio personal y familiar de Andrónico Luksic y de los herederos de su hermano Guillermo, fallecido en 2013. Los registros de Pandora Papers indican que una de esas sociedades, vinculada al presidente de Quiñenco, recibe los dividendos de las operaciones de Antofagasta Minerals; otra, en manos de los herederos de Guillermo Luksic, es propietaria de un amplio departamento en Miami.

Al cierre de 2020, el Grupo Luksic tuvo varios motivos por los que celebrar. A contracorriente de la caída de 4,3% de la economía mundial, el clan de herederos del fallecido empresario Andrónico Luksic Abaroa, fundador del grupo, logró sortear con éxito un año de histórica contracción marcado por la irrupción de la pandemia de Covid-19.

Así lo muestra el estado final de resultados de los negocios administrados por sus tres buques insignia: el holding Quiñenco –Banco de Chile, CCU y Vapores, entre otras–, Antofagasta Minerals –con operaciones mineras en las que destaca Pelambres– y la cadena hotelera e inmobiliaria en Croacia. Las utilidades conjuntas suman más de $670 mil millones, según los reportes del grupo encabezado por Iris Fontbona González, la viuda y segunda esposa de su fundador, cuyo patrimonio estimado a abril de 2021 alcanzaba los US$23.300 millones, según la revista Forbes.

Pese a que buena parte de sus operaciones se concentran en Chile, el centro financiero de los negocios de los Luksic está a casi 12 mil kilómetros en línea recta, en el principado europeo de Liechtenstein. Desde allá la familia opera una red de más de 20 sociedades ubicadas en ese y en otros territorios de baja tributación y con secreto financiero: Luxemburgo, Jersey – territorio británico de ultramar– y, hasta hace unos años, Islas Vírgenes Británicas.

El entramado offshore de la familia Luksic es complejo y opera como una caja de doble fondo. Varias son sociedades informadas en memorias y balances ante reguladores locales e internacionales, y conectan directamente con sus negocios. Pero, hay también media docena de sociedades de papel de las que nada se sabe y que se relacionan ya no con la malla empresarial del grupo, sino con el patrimonio personal de sus integrantes. Estas últimas son las que quedaron expuestas con los documentos reservados que provienen de bufetes que crean y administran sociedades en paraísos fiscales, difundidos ahora por la investigación periodística internacional Pandora Papers.

Trident Trust, firma que provee de servicios corporativos y administración patrimonial con sede en Suiza y presencia en 25 territorios, fue uno de los bufetes que abrió tres desconocidas sociedades en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes Británicas vinculadas a Andrónico Luksic Craig. En dos de ellas el presidente del holding Quiñenco fungió como director hasta diciembre de 2015.

A partir del año siguiente, las tres sociedades –una de ellas declara administrar activos provenientes de operaciones mineras en Chile– fueron re-domiciliadas en Liechtenstein y quedaron bajo el paraguas de una misteriosa fundación asentada en ese mismo pulmón financiero: The Lazare Tcherniak Foundation, entidad que tiene entre sus fundadores al patriarca del grupo, Andrónico Luksic Abaroa, y fue creada para proveer de apoyo económico a los cinco hijos de Andrónico Luksic Craig y su exesposa Patricia Lederer Tcherniak.

Andrónico hijo no es el único miembro del clan Luksic que ha utilizado Islas Vírgenes Británicas como pivote para sus inversiones. En los registros de Overseas Management Company (OMC), otra reconocida firma proveedora de compañías offshore, figura la sociedad Fursten Holdings, la que entre sus activos declara un bien raíz en Miami cuyo avalúo comercial alcanza hoy los US$ 5 millones ($3.945 millones). La sociedad está vinculada a los hijos de Guillermo Luksic Craig (fallecido en 2013) y en 2018 también fue reubicada en Liechtenstein. Repitió así, el mismo esquema utilizado por su hermano.

Tras su muerte en marzo de 2013, se ejecutó el reparto de la herencia de Guillermo Luksic y avaluada en cerca de US$ 40 millones (casi $24 mil millones). El proceso se llevó a cabo en el 21° Juzgado Civil de Santiago. Lo llamativo es que entre las propiedades declaradas ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) y afectas al pago de tributos por impuesto a la herencia, solo figuran inmuebles en Chile y ninguno en el extranjero. El bien raíz en Miami a nombre de la sociedad virgenense Fursten no se incluyó en esa nómina, pese a que la ley chilena sobre herencias, asignaciones y donaciones obliga a incorporar al inventario de una sucesión “los bienes situados en el extranjero”.

El departamento, según los registros oficiales consultados para este reportaje, fue adquirido por Fursten en 1998. No hay certeza de que a esa fecha el dueño de esa sociedad haya sido Guillermo Luksic. En los documentos de Pandora Papers solo queda constancia que a partir de 2017 se instruye que esa sociedad quede en manos de sus herederos. Por lo mismo, persiste la duda de si el bien raíz de Miami estaba en poder de Guillermo Luksic a su deceso, razón por la cual podría no haber aparecido en la masa de bienes bajo sucesión. Para aclarar este punto, se enviaron consultas a los herederos, pero no hubo respuesta.

Los registros que vinculan a la familia Luksic con nuevas y desconocidas sociedades offshore son parte de los más de 11,9 millones de documentos de los Pandora Papers, investigación global coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), en el que participan 150 medios de prensa de 117 países –CIPER y LaBot en Chile– y más de 600 periodistas.

Ver Nota completa y original de Ciper Chile acá

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