Entrevista de Alejandro Mora

Colombia hoy vive una nueva elección Presidencial, esta vez el Pacto Progresista y Socialdemócrata «Pacto Histórico» Liderado por Gustavo Petro Y Francia Márquez puntean  todas las encuestas, ¿como se enfrentan las fuerzas políticas esta semana? ¿que es lo que se juega el pueblo colombiano en esta elecciones? ¿termina un ciclo de años en el poder de la derecha en Colombia?, para estas preguntas y más conversamos con Alejandro Mantilla filósofo y director de la revista La Siniestra. Participa en el partido de izquierda Polo Democrático, que forma parte del Pacto Histórico.

 

Muchas gracias Alejandro por recibirnos, sin más preludio entraremos en materia, hemos visto fuertemente atacado por los oponente del pacto Histórico a Gustavo Petro, ¿como lo viste en esta recta final? Cual es tu análisis del último Debate

 

En efecto, Gustavo Petro ha sido atacado por sus rivales. Esa tendencia es habitual en los debates electorales, dado que el candidato del Pacto Histórico ha encabezado la intención de voto desde el inicio de la campaña y es normal que quien encabeza sea objeto de fuertes ataques. Los últimos debates mostraron bien esa tendencia.

 

A mi juicio, Gustavo Petro marcó las coordenadas del debate presidencial. Sus rivales, en especial Sergio Fajardo y Federico Gutiérrez, tejieron sus propuestas programáticas en torno a las propuestas de Petro, y desarrollaron una estrategia de campaña que buscó contener su ascenso. En suma, esta campaña ha girado en torno a Petro y sus propuestas. La escogencia de Francia Márquez como candidata vicepresidencial confirma esa tesis. En lugar de aparecer como la segunda de la fórmula, Francia ha tenido una agencia propia, un liderazgo indiscutible que ha opacado a los demás candidatos a la vicepresidencia. En suma, Gustavo Petro y Francia Márquez han marcado la pauta de la actual coyuntura.         

 

 

¿Qué es lo que defiende realmente el uribismo y que hoy cuestiona tan fuertemente el Pacto Histórico y que tan profundo es ese cuestionamiento?

 

He caracterizado al uribismo como una alianza de las clases dominantes que gobernó Colombia entre 2002-2010, defendiendo cuatro objetivos: a) Profundizar la guerra y evitar la solución política del conflicto armado; b) Dar continuidad al modelo neoliberal, otorgando plenas garantías a los grandes inversionistas y propietarios, en detrimento de los sectores populares; c) Evitar la democratización del régimen político, fortaleciendo la agencia de las fuerzas políticas tradicionales; d) Asegurar la influencia de Estados Unidos en la región, siguiendo su nefasta política antidrogas.

 

La elección de Juan Manuel Santos en 2010 implicó una ruptura de ese consenso de las clases dominantes, ya que Santos se distanció del primer punto, al impulsar diálogos de paz. Sin embargo, se mantuvo fiel a los tres postulados restantes.

 

La elección de Iván Duque en 2018 significó el retorno del uribismo al gobierno, pero con una diferencia crucial: Duque no contó con el consenso de las fuerzas políticas tradicionales que mantuvieron a Uribe en el poder, ni tuvo el liderazgo carismático que era rasgo particular de su mentor, Álvaro Uribe. El gobierno de Duque soportó las mayores movilizaciones de la historia reciente, en respuesta a su mala gestión. Hoy el uribismo es un proyecto debilitado, con una evidente crisis de liderazgos y dificultades para mantener cohesión interna más allá de la fidelidad a Álvaro Uribe.            

 

La izquierda y el progresismo fue relegado en Latinoamérica en esta última década por presidentes como Bolsonaro, Macri, Uribe, Piñera en mi país, en Colombia la derecha lleva artos años más comparados con los demás países, esta rotación de gobernabilidad ¿le hace bien a los pueblos latinoamericanos? o es necesario un mejor pacto Histórico latinoamericano, mayor coordinación progresista ¿en que fallamos «las izquierdas»?(…) como se dice  en Chile.

 

Colombia ha sido una excepción en la región. En 200 años de vida republicana Colombia no ha tenido un gobierno agenciado por sectores de izquierda, alternativos, democráticos o populistas. Por dos siglos el poder político se ha concentrado en una minoría de la población, mientras, de manera concomitante, se ha concentrado de manera alarmante la riqueza. 

 

Espero que una victoria de Gustavo Petro pueda contribuir a una democratización de la vida política de la región. Tal vez, junto a Boric representen una izquierda de nueva generación que le dé más importancia a los debates ambientales, las demandas por equidad de género y diversidad sexual, y el diálogo fluido con los movimientos sociales.

 

Creo que esos tres puntos podrían marcar una diferencia con los progresismos de inicio de siglo. La mayoría de esas propuestas no le dieron importancia a los debates ambientales, tuvieron rupturas con sectores del movimiento popular y soslayaron las luchas de las mujeres y la comunidad LGTBIQ+.

 

Cabe destacar que el frente amplio que hoy impulsa la candidatura de Petro también incluye a figuras del establecimiento político y los partidos tradicionales, que hoy buscan apostarle al “caballo ganador”. Es incierto si esos sectores lograrán moderar el ejercicio político de Petro o si tendrán una incidencia fuerte en su proyecto.           

 

 

¿termina el ciclo de la derecha en Colombia?

 

Aún hay incertidumbre al respecto, no solo porque no sabemos cuál sería el resultado de la primera vuelta, también porque en una elección de dos vueltas es posible que el conjunto de las fuerzas anti-Petro se unan para frustrar la posibilidad de cambio. El candidato Federico Gutiérrez ha reunido a la mayoría de fuerzas políticas conservadoras, y el candidato Rodolfo Hernández juega a ser el outsider que canalice el descontento social pero conteniendo una genuina posibilidad de cambio, jugando a ser una suerte de Trump colombiano.

 

Sin embargo, es evidente que la derecha colombiana está en una fase de crisis de liderazgos, de generación de consensos en la sociedad, de popularidad y de articulación. La derecha ya no tiene buen recibo en los sectores más jóvenes, en la clase trabajadora y las clases medias. El paisaje político en Colombia cambió, eso es un resultado innegable de las movilizaciones.      

 

«Se abrirán las Alamedas de la vida» señaló Petro parafraseando a Allende cuando visitó La Moneda cuando Gabriel Boric asume como Presidente de nuestro país, ¿que tan cercanos son Pacto Histórico y Apruebo Dignidad en lo programático?

 

  • Ambos reflejan una alianza amplia de fuerzas de cambio, que reúnen movimientos sociales y partidos de izquierda, desde los más moderados hasta los más radicales
  • Los dos propenden por un cambio en el modelo económico neoliberal, pero sin proponer transformaciones radicales o irrealizables.  
  • Creo que hay una coincidencia en su énfasis en la agenda ambiental, el respaldo a las luchas de las mujeres y la comunidad LGTBIQ+ (aunque el respaldo es más evidente en Chile que en Colombia) y la integración de los pueblos étnicos en su proyecto.

 

para terminar ¿qué le dirías a tus compatriotas  que votarán hoy si gana o pierde  Pacto Historico?

 

El Pacto histórico seguramente tendrá el primer lugar en la votación de hoy, lo incierto está en si logrará vencer en primera vuelta y si logrará una ventaja importante frente al segundo lugar.

 

Más allá de las elecciones, el núcleo de la vida política colombiana ya cambió gracias a la movilización: la derecha y el establecimiento ya no tienen mucho que ofrecerle a la clase trabajadora y las personas más jóvenes. Colombia está cambiando y ese cambió será crucial para la región.     

 942 Total de visitas,  2 Visitas de hoy

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.