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Las decisiones políticas europeas son malas noticias para el medioambiente y un gran negocio para Estados Unidos

El complejo escenario europeo redunda en procesos dañinos para el medioambiente, aún así el reposicionamiento global es ventajoso para Estado Unidos, para su economía y sus intereses, todo esto en medio de la tensión constante de la Casa Blanca.

La Unión Europea se debate en un mar de diferencias políticas en torno a como enfrentar la guerra en los próximos 6 meses que entran, el camino al invierno europeo se ve complejo y dificultoso, que ya sostiene elevados costos y del otro lado está un Vladimir Putin que sabe que tiene en aprietos a un continente entero, pero a pesar de esto, financieramente, el ganador sigue siendo en Estados Unidos mientras las victimas las pone Ucrania. 

Si volvemos un par de años atrás, al período de Donald Trump, Estados Unidos vuelve a posicionarse con mayores cuotas en el mercado global de la producción de gas natural, todo debido a la controvertida técnica del “fracking”, tipo de extracción predominante en Norteamérica y que se ha perfeccionado en los últimos años, ya que data de los años 40, con toda actualización es muy criticada por lo irruptora de los ecosistemas y la liberación de elementos químicos a la superficie provenientes de la profundidades.

Los intereses de Estados Unidos contra la ejecución del NORD STREAM2, las sanciones y las presiones no se debían exclusivamente a la declaración de “protección de los intereses europeos de las garras de los rusos”, primeramente, se miran los intereses propios y luego los demás, es de manual que Estados Unidos necesitaba un comprador en potencia, sin el gaseoducto entre alemanes y rusos, el mercado se le abría y es lógico que las presiones políticas contra Alemania no se dejaron esperar.

A pesar de todo, se terminó el gaseoducto y actualmente se encuentra sin operación y con kilómetros de pipeline conectado y listo sin pasar nada de gas. El Canciller alemán sostiene su postura mientras el costo de las decisiones políticas las paga la ciudadanía, Alemania, como centro financiero de Europa, emana un sentimiento que se propaga a las naciones miembros por el alto costo de la vida y de la energía en el mundo antiguo. El daño está comenzando y el golpe a los bolsillos de la gente se incrementará con el desempleo que se avecina como efecto de capa más profunda a la economía por el costo energético en la producción de bienes y servicios.

El gas ruso que viene por gaseoducto y con suministro de alimentación directa, tiene un costo es muy menor respecto al gas que debe licuar Estados Unidos para traerlo en barcos metaneros a Europa, hecho por el cual los europeos están pagando más del doble del precio y luchando con la paridad del euro/dólar. El mercado de Asia, incluido el gigante consumidor de gas de Korea del Sur, anexa compradores sometidos por la presión de las sanciones que sólo le sirven a Estados Unidos.

La negación de la importación rusa predomina en Europa y se mezcla con una sequía sin precedentes, tanto ha sido, que, en el Río Rin de Alemania, se han dejado ver las llamadas piedras del hambre, datadas cercanas al Siglo XV, contienen mensajes de alertas de conciencia y alerta sobre la hambruna y problemas de abastecimiento que se daban por las sequías, en ellas se pueden leer mensajes como; “si me ves, llora”. 

El costo de la seguidilla de las sanciones está llevando a involucionar en las técnicas de generación energética, la sometida clase política europea están apurando las normativas para volver a la quema de petróleo y de carbón de ser necesario, la desesperación se amplía cuando el cuadro no mejora en el corto plazo y desde Bruselas ven con tranquilidad como el Continente colonizador se deja colonizar y someter por Estados Unidos.

  • Fracking; en resumidas palabras, consiste en perforar verticalmente la tierra hasta encontrar la capa de pizarras, luego la perforación es horizontal hasta llegar a las rocas que contienen los hidrocarburos, se generan y producen grietas y con agua, arena y químicos se inyectan a presión al pozo, luego el agua emana del pozo sellándolo y liberando a la tierra metales pesados del fondo de la tierra, produciendo contaminación química directa a la superficie y los afluentes subterráneos.

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